Aunque no es sencillo clasificarlos por algo en particular, se puede hacer una primera división, dentro de los eventos corporativos y actos externos. De modo que se puede
diferenciar entre dos tipos:
Eventos internos: Personal de la compañía o público vinculado a ella. Permite opciones de comunicación directa e informal. Convenciones de venta, presentaciones de producto,
aniversarios…
Eventos externos: Público ajeno a la compañía. Estos actos mantienen un tono más formal.